La casa es una maravilla, entramos y estaba todo muy bien cuidado. No echamos nada en falta, estaba equipada con todo los accesorios que necesitamos, tanto en interior como exterior, es una casa que incita al descanso y disfrute. La casa de por si ya brinda una experiencia excepcional pero si a eso le añades la ubicación entonces encuentras la combinación perfecta para disfrutar, varias veces desayunamos fuera con vistas al mar y un ambiente muy tranquilo. Encima la ubicación ofrece planes muy variados, esta muy cerquita de Costa Teguise, la Fundación Cesar Manrique o Arrecife, incluso sin necesidad de movernos mucho teníamos planes que hacer, como pegarnos un chapuzón en la piscina natural del pueblo o en alguna de las playas de los alrededores.
Aunque si tuviese que quedarme con algo en concreto sería con el trato recibido por los anfitriones, Carina y Filip, en todo momento de hacen sentir como en casa, sin duda ha sido una experiencia muy gratificante y sin lugar a duda repetiremos.